La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y el Consejo de Educación Superior (CES) posicionan las microcredenciales como una palanca clave para el empleo y la modernización educativa en Ecuador. Este enfoque centró la primera de dos jornadas de capacitación técnica, que reunió en el día de hoy a 70 representantes del CES y de institutos tecnológicos públicos y privados del país, en el Instituto Superior Tecnológico San Antonio, en Quito.
La iniciativa se enmarca en el proceso nacional para desarrollar un sistema de microcredenciales en Ecuador. Su objetivo es fortalecer las capacidades de las instituciones para diseñar, implementar y gestionar esta formación innovadora, centrada en competencias específicas y resultados de aprendizaje.
En el acto inaugural, Manuel Herrera, director académico de Relaciones Internacionales de UNIR, destacó el impacto transformador de estas iniciativas. “No estamos ante una época de cambios, sino ante un cambio de época sin precedentes. La IA está reconfigurando la civilización a la velocidad de una nueva revolución industrial, y el sector educativo tiene el privilegio y la obligación de liderarla”, afirmó. Asimismo, subrayó que “desde UNIR impulsamos modelos educativos que respondan a las nuevas dinámicas sociales y productivas, con un enfoque inclusivo y flexible”.
Por su parte, Pablo Beltán, representante del CES, puso el acento en el valor sistémico de este modelo. “Las microcredenciales no reemplazan a las carreras universitarias o técnicas, sino que potencian y enriquecen los títulos ya otorgados por las instituciones de educación superior”, señaló. Además, añadió que “esta colaboración con UNIR fortalece nuestras capacidades institucionales para responder a los desafíos del siglo XXI”.
El encuentro inició con el discurso de bienvenida de Guillermo Albán, rector del Instituto Superior Tecnológico San Antonio, quien advirtió sobre la necesidad de regularizar las competencias frente a la masiva oferta educativa informal de las plataformas en línea.
Capacitación técnica de primer nivel
El núcleo de la jornada estuvo protagonizado por la capacitación impartida por Rafael Llavori, experto en Calidad Internacional de UNIR, quien abordó los fundamentos conceptuales y operativos de las microcredenciales desde una perspectiva aplicada. Durante su intervención, explicó que “es necesario pasar de una visión centrada exclusivamente en la oferta formativa reglada a otra orientada a la organización de trayectorias cortas de aprendizaje como instrumentos complementarios”.
El experto en calidad académica subrayó que este enfoque permite a las instituciones adaptarse con mayor agilidad a un entorno en constante transformación: “Las microcredenciales no solo aportan herramientas operativas, sino que permiten tomar decisiones institucionales en entornos complejos y en constante cambio”.
En esa línea, puso el acento en la importancia de integrar estas iniciativas dentro de una estrategia institucional más amplia, que garantice su coherencia y sostenibilidad. “No se trata solo de diseñar cursos cortos, sino de construir un sistema articulado que conecte formación, reconocimiento y necesidades del entorno productivo”, señaló.
Asimismo, insistió en el valor del trabajo práctico desarrollado durante las jornadas, que permitió a 10 servidores del CES y hasta 60 representantes de institutos superiores analizar su situación real y detectar oportunidades de mejora. “El objetivo es que cada institución pueda identificar su punto de partida y avanzar hacia modelos más flexibles, acumulativos y orientados a resultados concretos”, concluyó Llavori, en referencia a las dinámicas desarrolladas con los equipos académicos.
Acrecentando el sistema educativo ecuatoriano
En el contexto ecuatoriano, las microcredenciales se consolidan como certificaciones oficiales que acreditan competencias específicas, con un enfoque práctico, flexible y acumulativo. Su capacidad para integrarse en programas formativos más amplios las convierte en un instrumento clave para fomentar la empleabilidad, la movilidad internacional y la inclusión social, en línea con las demandas actuales del mercado laboral.
La implicación de UNIR en este proceso refuerza su papel como aliado técnico del país en la modernización de su sistema educativo. Este compromiso se refleja también en su trayectoria en Ecuador, donde ha capacitado a cientos de docentes en áreas como liderazgo, competencias digitales e inteligencia artificial aplicada a la educación, contribuyendo de forma activa al desarrollo académico y profesional del país.
A lo largo de la primera sesión, los participantes conocieron el contexto internacional en que operan estas iniciativas y trabajaron en ejercicios aplicados para analizar su grado de articulación interna y explorar nuevas posibilidades de desarrollo, combinando marcos conceptuales, tendencias regionales y herramientas prácticas adaptadas a cada contexto institucional. La capacitación tendrá continuidad mañana viernes con otra intensa jornada con un enfoque eminentemente práctico.
